domingo, 28 de agosto de 2016

Dos esplendorosos animales en la cama



Se sentó en un banco, encendió un cigarrillo, situó sus ojos sobre el sol poniente y saboreó aquel instante. Sentada en el umbral de una ventana, el duelo salió a la luz, dándose cuenta del naufragio donde se encontraba.
Se ahogaba en una memoria que se había cristalizado a la fuerza...

Se cuentan varios meses desde que se revolcaron en aquel corto circuito. Un circuito estrictamente cerrado, donde el fuego había sido deliciosamente bien cruzado.
Habían escogido un viaje de corta duración. ( la conquista efímera de placeres improbables) .
No fueron necesarias palabras y no existió hueco para dudas.
Una mirada y un beso. El cuello, la garganta... los pechos vestidos de seda y los muslos bajo la  falda.


Los dedos que tocaron para atraer...allí, en aquella habitación que esperó por ellos.
Anónima, blanca y llena.

Nada fue dicho, todo fue sentido... los labios y el temblor en la piel erizó el cuello, y el aliento susurró las ganas .
Las manos desnudaron los muslos y se deslizaron por la espalda,  
(Electricidad invisible de los cuerpos que se desean...las ganas insanas y el sexo goloso. )

La evidencia de la cama y la gula hicieron de aquellos momentos un banquete de bocas hambrientas y sexos mojados, entre redondeces y manos generosas, entre pezones suaves y dedos delicados.
Se perdieron en aquellas horas robadas .Probaron paraísos salados con el cuerpo libre y el corazón veloz.

 Ella aún sueña con ruidos mojados y abrazos feroces, cuerpos calientes, y placer infinito. 
Sueña y camina... Burbuja de vida, eternidad suspendida en el pasillo del tiempo.)

 Ya era noche profunda cuando cerraron la puerta de aquella habitación.
 Se llevaron el sol de las ganas, el sabor de las pieles, el agua de la risa  y la embriaguez de los jardines extraordinarios.

 El silencio y la oscuridad impera entre ellos desde entonces.
 La añoranza la abrazó, droga fuerte y poderosa.

Algunas tardes sucede la noche...

Amie

15 comentarios:

María Perlada dijo...

Todo sentido desde la piel hasta el alma, todo vibra, deslizándose las manos por el tobogán de la espalda hasta ser caricia derretida.

Qué bonito que las tardes se hagan noche.

Un placer leerte, preciosa, Amie.

Un beso enorme.

El intimista secreto dijo...

Sí, lo normal es que desaparezcan antes o después los efectos de la droga de la excitación, que la noche siga a la tarde y la mañana a la noche. Al fin y al cabo, el roce hace el cariño. Pero también es verdad que alguna vez la tarde duerme infinita en nuestra memoria y en nuestra piel.
Una maravilla de entrada, Amie, una exquisita sensibilidad y sensualidad. Creas unas imágenes muy bellas.
Besos.

Cati Román La Mar dijo...

Lanzarse a sentir, a guardar el sabor de ese abrazo, de la piel que anhelas...en esa habitación .
El sabor aún en el paladar, en algún instante, se hace luz...en mitad de esa melancolía.
Para guardar, releer(te)...Precioso, Amie. Un beso sonriente

Cati Román La Mar dijo...

Lanzarse a sentir, a guardar el sabor de ese abrazo, de la piel que anhelas...en esa habitación .
El sabor aún en el paladar, en algún instante, se hace luz...en mitad de esa melancolía.
Para guardar, releer(te)...Precioso, Amie. Un beso sonriente

Cati Román La Mar dijo...

Lanzarse a sentir, a guardar el sabor de ese abrazo, de la piel que anhelas...en esa habitación .
El sabor aún en el paladar, en algún instante, se hace luz...en mitad de esa melancolía.
Para guardar, releer(te)...Precioso, Amie. Un beso sonriente

MaRía dijo...

Hay drogas que una vez probadas, nos hacen adictas, se necesitan para sentirse vivos,

Aunque sea alguna noche

Por mucho que se sepa que puede suceder solamente ese encuentro, la razón no manda ni en la piel ni en el corazón.

Te vi (me veo en ese banco) fumando, con la mirada perdida en el horizonte, mar y tierra, sonrisa y lágrima


Besos cielo

Manolo Blog dijo...

Placeres furtivos... clandestinos... que requieren no perder ni un segundo en lo accesorio, en lo superfluo... para llegar al infinito... aunque éste sólo dure unas horas...

María Perlada dijo...

Ainss y yo que pensaba que habías vuelto a publicar otra entrada, si es que parece tengo sed de tus letras, pues... a esperar toca, y tener paciencia, mi preciosa Amie.

Un beso de lo más grande.

Muackssssssssssssssssss

Clip dijo...

Meterse en la memoria requiere haber vivido esos recuerdos de los que hablas, cristalizados o no, ahí están para que perduren a través de los tiempos, un texto delicioso como todos los tuyos Amie.
Un beso sin cristales.

Amie dijo...

Maria , un placer que siempre estes a mi lado. Gracias.
Besos inmensos y repletos de cariño

Amie dijo...

JM, tus comentarios siempre Completan... Gracias por todo, siempre.
Un beso con todo mi cariño

Amie dijo...

Cati, jamás borraría ningún comentario tuyo...
Los quiero TODOS !...para guardar en mi blog el recuerdo de tu poesía..
Me Encantas.

Un beso muy especial para ti encantadora mujer.

Amie dijo...

Maria,existe un lugar envuelto en seda, que protege las palabras que nos apetece decir y las sonrisas que dejamos caer...

Un beso enorme, Coruñesa maravillosa.

Amie dijo...

Manolo, quizá no tan superfluo como ellos pensaban...
Dicen que cada lector interpreta la lectura según sus propios criterios, ... me gusta que sea así, quizá sea ese uno de los motivos por lo que existen libros inolvidables.

Un beso y un abrazo inmenso

Amie dijo...

Clip,¿ conoces la memoria de los sueños inolvidables ?
Un beso meigo, cargadito de cariño para ti