sábado, 6 de mayo de 2017

Entre nosotros y el mundo hay quinientos metros de gritos.





Finalmente, fuiste tú que diseñaste mapas en mis manos, 
Tristes geografías, laberintos de razones improbables,
Líneas tan cortas, que mi vida solo tuvo tiempo para presentirte.

Teníamos los ojos muy abiertos.
Quemábamos madrugadas de principio a fin,
Y los raudos relojes que te pedía que retrasaras,
conocían siempre finales felices.

Fueron noches gigantes,
mirando por el agujero de la aguja,
e imaginando que al otro lado llegaban las manos
la boca y los pechos.

Ocupamos la casa entera
y cosimos lentamente el corazón.

De tus gestos sólo guardo conjeturas, sombras,
muros y regresos.
Ni siquiera heridas o ruinas. 
Y, aun así, sin que  yo sepa el porque,
Las noches pasan lentas y me persiguen
como animales aún por nombrar.


Amie

sábado, 25 de marzo de 2017

Escribo con los largos dedos de la caricia





Hoy puedes acostarte en mi cama y contarme mentiras.
- Decir, no sé...
Que el amor tiene la forma de mi mano.
O que mis besos son preguntas que no dejas que te haga nadie, solo yo.
Que las flores bordadas en los pliegues de mi sábana,
son de jardines perfectos, que antes sólo existían en tus sueños.
Y que en la curva de mis brazos,
las horas son más pequeñas que una voz que en la oscuridad se desvanece.

Hoy puedes desgarrar ciudades en el mapa de mi cuerpo,
e inventar que descubriste una patria soleada,
donde te gustaría morir y también haber nacido.

A mí no me importa lo que me digas esta noche.
Conozco el polen abundante de los pétalos, (su rojo imposible).

Pero mañana, antes de partir no digas nada,
No beses la espalda de mi sueño.
Llévame contigo para siempre, o deja que siga durmiendo sobre tus ojos .
Yo no quiero ser sólo un nombre tumbado entre otros nombres.

Amie

sábado, 18 de febrero de 2017

Mientras te entretienes robándome los verbos


Soy  palabra que despierta y agudiza tu deseo
La voz que susurra en tus oídos todos tus escalofríos. 
La mano que baila febril por tu piel hacia la urgencia apasionada de tus dedos...




Sigue por favor, no pares... 
Te susurré temblando, hundiendo en tu cuerpo mis uñas.
Mis labios doloridos por tus besos gemían...
Forzaste más, mi cuerpo tembló cada vez más fuerte... 
Una gota de sudor resbaló perezosa y humedeció mis labios.
Yo te sonreí lasciva. 
Tu cuerpo subía y bajaba sin pauta precisa, despacito...fuerte...
A veces te quedabas inmóvil, entonces mi cuerpo vibraba e intentaba atraerte. 
Tu me ayudabas, mis caderas se ceñían a las tuyas, ya no existían universos entre nosotros, sólo susurros, gemidos, olores, impulsos...





No pares ahora.
No pares ahora, no pares nunca, ya no pares....así, así... repetía. 
Ojos cerrados, jadeante. 
Cuerpo en espasmos, sudores mezclados, olores mezclados ...
Tu continuaste, cada vez más rígido , cada vez más fuerte, cada vez más profundo, cada vez más y... más... "

(Un enigma mudo rodea nuestras sombras, mientras te entretienes robándome los verbos... )

Amie

domingo, 22 de enero de 2017

Fundiendo el tiempo y los sentidos




Sigo insistiendo en escribir  líneas en blanco.
Un  recuerdo vago...
Cuando las miradas se encantaban.
Y los sueños volaban.

Así es la existencia de los Amantes eternos
De los que juran el tiempo sin escucharlo
Y sin que la mirada alcance más que un momento.

Amie

domingo, 11 de septiembre de 2016

Marea Indomable



Un roce suave. Por fin probaba la metáfora hace mucho conocida  dedos de nube.
Soñaba que los caminos trazados en aquellas manos serían los suyos. Sintió las uñas cortas y bien cuidadas. Apreció la ternura al entrelazar los dedos con los suyos. Deseó que entrelazasen también los destinos en aquella caricia.

No le importaba el mundo al otro lado de la ventanilla del coche,  ni siquiera la velocidad imprudente a la cual viajaban. Le importaban las olas que aquellas manos producían en su cuerpo, aunque no estuvieran sobre él.
Era noche, era brisa, esa humedad marina que nos envuelve y empaña...
Era latido.

En la curva de aquellas palmas, ansiaba entregarle el mar.
Le cogió una de las manos. Humedeció los dedos con los labios, sorbiéndoles la sal... el gusto.
De la noche que el llevaba, deseaba la tempestad instalándose en su intimidad... en su cama.
Y de repente aquellos dedos chapoteaban por sus muslos.
Y el espacio en que se tenían resultaba estrecho. Era Pleamar.
Sintió el oleaje del placer lamiéndole entera, cuando hecha espuma, la mano derecha de el se deslizó por la frontera de su playa... puerto de quimeras.

Su urgencia hizo que cambiaran de rumbo, pues en sus mapas, los océanos cambiaban de lugar , los cursos de sus ríos se encontraron en el roce de los labios. Corrían hacia la misma desembocadura.

Las manos exploraban los relieves húmedos . Vertían los quereres en cómplices gemidos  mezclando los líquidos.
Ella sintió  el deseo escabulléndose por sus muslos...
Lo invitó a navegar sin brújula por el indómito mar de su bajo vientre. Le abrió las olas donde el buceó en un mar de caricias.
Ella, atrevida, le dejó recorrer sus rutas.

Sonrió al descubrir que ella era la Luna controlando las mareas vertientes de su delirio-hembra. 
Y, se formó un único deseo-perla...

"Amanecer todos los días en la espuma de aquella ola caliente que brotaba de ella."

Amie


domingo, 28 de agosto de 2016

Dos esplendorosos animales en la cama



Se sentó en un banco, encendió un cigarrillo, situó sus ojos sobre el sol poniente y saboreó aquel instante. Sentada en el umbral de una ventana, el duelo salió a la luz, dándose cuenta del naufragio donde se encontraba.
Se ahogaba en una memoria que se había cristalizado a la fuerza...

Se cuentan varios meses desde que se revolcaron en aquel corto circuito. Un circuito estrictamente cerrado, donde el fuego había sido deliciosamente bien cruzado.
Habían escogido un viaje de corta duración. ( la conquista efímera de placeres improbables) .
No fueron necesarias palabras y no existió hueco para dudas.
Una mirada y un beso. El cuello, la garganta... los pechos vestidos de seda y los muslos bajo la  falda.


Los dedos que tocaron para atraer...allí, en aquella habitación que esperó por ellos.
Anónima, blanca y llena.

Nada fue dicho, todo fue sentido... los labios y el temblor en la piel erizó el cuello, y el aliento susurró las ganas .
Las manos desnudaron los muslos y se deslizaron por la espalda,  
(Electricidad invisible de los cuerpos que se desean...las ganas insanas y el sexo goloso. )

La evidencia de la cama y la gula hicieron de aquellos momentos un banquete de bocas hambrientas y sexos mojados, entre redondeces y manos generosas, entre pezones suaves y dedos delicados.
Se perdieron en aquellas horas robadas .Probaron paraísos salados con el cuerpo libre y el corazón veloz.

 Ella aún sueña con ruidos mojados y abrazos feroces, cuerpos calientes, y placer infinito. 
Sueña y camina... Burbuja de vida, eternidad suspendida en el pasillo del tiempo.)

 Ya era noche profunda cuando cerraron la puerta de aquella habitación.
 Se llevaron el sol de las ganas, el sabor de las pieles, el agua de la risa  y la embriaguez de los jardines extraordinarios.

 El silencio y la oscuridad impera entre ellos desde entonces.
 La añoranza la abrazó, droga fuerte y poderosa.

Algunas tardes sucede la noche...

Amie

lunes, 25 de julio de 2016

Pongo al rey en posición de infierno




Entrar en las palabras navegando en apneas. 
(Es la urgencia de escribir el texto correcto).

¡Estoy viva ! 
Mi sonrisa es más impetuosa y mis alegrías son más rápidas.
Y las gozo. Aún y Siempre.
Suave, dentro y fuera cuando las entrañas explotan y el agua sale de mi boca.
Creemos que lo sabemos todo y en verdad no sabemos nada.
Apetece aparcar la maleta para volver a aprender la piel, la vida, las palabras, los fallos y las fuerzas.
Fijar la mirada y detener el tiempo para descubrir  lo más íntimo compartido, la indecencia absoluta que todo permite y explorar los caminos de la piel, las arrugas de la vida y los escalofríos de los muslos.
Comprender y descubrir de nuevo, conocer y maravillarme.
Descubrir sin conocer, aprender y volver a olvidar...

Quiero viajes inmóviles. Quiero soñar en el cometa de tus ojos, cuando tiembla la mirada.
Tal vez la conexión sea aquella que no se ve y seas la mano que sujeta la mía en noches oscuras.

Lo sé. A veces existe belleza en la supervivencia...la vida entra en colisión y las carnes se alimentan de los sueños.
Sé el reencuentro de  pieles y  de cuerpos que se quieren cuando olvidan la decencia.
(Las bocas que se devoran, los pechos doloridos, los sexos duros y los sudores que resbalan...)

¡ Abrázame !. ¡Sujeta mi alma que vuela y alimenta mi abismo.!
Y que en cada mañana,  yo pueda hallar en tu piel las palabras de mis historias.

Amie